El lago Tonlé Sap y el río reversible   ¡Actualizado!


El lago Tonlé Sap está en Camboya. Es un lago muy especial, porque su extensión varía enormemente según la época del año. Ocupa unos 2.500 km2 al terminar la estación seca (a finales de abril), pero puede llegar hasta los 16.000 km2 tras la estación lluviosa (en septiembre/octubre).

Tonlé Sap

Tonlé Sap: bosque inundable en la estación seca

El lago está alimentado por numerosos ríos, y sus aguas van a parar al Mekong a través de un río que también se llama Tonlé Sap. Este río también es, como el lago, muy especial: es un río reversible. Cuando las lluvias del monzón hacen que suba el nivel del Mekong, el curso del Tonlé Sap se invierte. Es decir, deja de aportar agua al Mekong y pasa a llevarla desde este río al lago Tonlé Sap. Luego, en la estación seca, el nivel del Mekong baja y el lago vuelve a aportarle sus aguas. Así es como el lago Tonlé Sap actúa como regulador del cauce del Mekong, de lo que se beneficia la agricultura del delta.

El lago tiene una gran riqueza pesquera, y en él (y de él) viven muchos pescadores, la mayoría de origen vietnamita. A causa de las grandes fluctuaciones estacionales del nivel de las aguas, estos pescadores viven en casas flotantes, que se agrupan en pueblos flotantes.

Tonlé Sap: casas flotantes

Estos pueblos flotantes disponen de templos, comercios y colegios, y se han convertido en una atracción turística más para los extranjeros que acuden a Camboya atraídos por los cercanos templos de Angkor. E incluso han adquirido mala fama en algunos foros de internet, porque en torno a ellos ha surgido una cierta picaresca: algunos conductores de tuk tuk y algunos propietarios de embarcaciones se dan, al parecer, bastante maña para aligerar los bolsillos de los turistas incautos con precios abusivos y solicitud de donaciones más que dudosas. Así que es mejor no ir al lago con el primer conductor de tuk tuk que te lo proponga 😉 .

Pescadores en el lago Tonlé Sap

Pero en mi opinión, contrariamente a lo que dicen algunos turistas que se han sentido estafados, merece la pena aprovechar la estancia en Siem Reap para visitar el lago Tonlé Sap.

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *